lunes, 30 de agosto de 2010

Puedes ver mis alas.

Como segura de vos comenzaste a hablar

confortas tu mente a traves de un cielo imaginario

a nadie vas a esperar para liberarte

quiero que grites en mi pecho y aturdas mi corazón

¿Puedes ver los pasos que dejé atrás?

algo en mí se empieza a formar

Y empezás a sentir un cielo abriéndose ante vos

espera el momento para enredarse entre tus brazos

¿Puedes ver los pasos que dejé atrás?

algo en mí se empieza a formar

¿Puedes ver mis alas esta vez?

necesito volar

Llegar al ocaso, y volcar mi alma en el mar

¿Puedes ver algo en mí?

necesito volar

miércoles, 25 de agosto de 2010

En una voz diferente.















Vos y yo los caminantes. La brisa otoñal quema mi cara. El calor de tus manos cuando me tocas. Hasta el susurro más silencioso se hace oír. Las luces que parpadean, los flashes que enceguecen.
La música suena a mí alrededor, y me muevo al compás. Me doy cuenta que no tiene sentido, aunque digan que no, y a veces es mejor callar para aspirar a la libertad.

domingo, 22 de agosto de 2010

L'amour et l´ deception,final.

Salí corriendo hacia el puente que cruza el Sena. La gente que me veía pasar, se corría de mi camino asustada, y presurosa a la vez, para que no los lleve por delante. Corría siempre con la mirada fija en esa cabellera negra.
Cuando me acerque lo suficiente, deje de correr y me escabullí atrás de unos asientos, y me dispuse a observar bien a aquella mujer. Era ella, no me cabía ninguna duda. El sudor comenzó a pasearse por toda mi frente, demostrando la inseguridad que sentía en aquel momento. Me arme de valor y me acerque a ella.
- María? – Mi voz tembló
- Como ha dicho?- dijo ella al escuchar mi voz y dándose la vuelta
- Oh, disculpe señorita, es que me la he confundido con otra persona.
Nos quedamos mirando unos segundos, los cuales me incomodaron. Era muy parecida a María. Su pelo tenía el mismo color azabache, la misma caída, y podría llegar a jurar que hasta el mismo largo. La misma altura, la misma piel. Excepto los ojos, que los de esta chica eran de color celeste. No era la persona que tanto anhelaba. Ese mínimo detalle hizo que todos mis deseos se desplomasen contra el suelo. Finalmente añadí –Lo siento nuevamente, que tenga un buen día!
- Igualmente para usted – respondió ella con una sonrisa.
Me fui cabizbajo y con lagrimas en los ojos. Por un momento todas mis ilusiones parecían estar cumpliéndose, y de golpe fue como si el todo el universo estallara en mil pedazos, dejándome a mi, ahí solitariamente solo, con el maldito pensamiento de que María nunca mas iba a volver.



"La agonia es tan normal que sufrimos si se va. A la vida hay que saberla consolar."
Fin.

martes, 17 de agosto de 2010

L'amour et l´ deception,septima parte.

10 años después:

Me retire del escenario con una ovación El show en Paris había sido un éxito, y junto a mi banda, nos dirigimos al camarín para cambiarnos, y luego salir a cenar con todo el equipo de producción. Luego de unas cervezas entre amigos, conocidos, y algunos fans que lograron colarse en el bar, me fui cansado hacia mi habitación en el hotel.
La habitación que me había alquilado en el Hotel Du Louvre era verdaderamente un desastre. Muchas botellas, recuerdos de la noche anterior en la cual me había embriagado hasta casi terminar con un coma alcohólico. El ser una estrella de rock, con fama y dinero, no querían decir que era muy afortunado en el amor y muchas veces, el pensar en eso, simplemente me ponía mal, y comenzaba a beber, en un vano intento de ahogar aquella pena que desde hacia mucho me tenia a mal traer. Me recosté en el sommier de dos plazas, que en ese momento estaba despojado de sabanas y frazadas, quedando el colchón al descubierto. A pesar de todo el éxito que había logrado, por alguna extraña razón, sentía como si faltara algo en mi vida. Si bien, habían pasado 10 largos años de aquel día allá en Paris, todavía pensaba en ella. Pensar que me fui de Paris sin saber que pudo haber pasado con ella. Y desde el día en que recibí aquella carta suya, hasta el día de hoy, que la seguía buscando. Gracias al éxito de la banda que forme, logre recorrer todo el mundo con las giras internacionales. Al llegar a Francia, los recuerdos se hicieron mas presentes que nunca. Y ella que no aparecía por ningún lado. Tome por debajo de la almohada la carta de María. La leí una vez más. Y una vez más, hasta que finalmente me quede dormido.
El día que siguió era el más tranquilo dentro de la gira. No teníamos presentación hasta la noche siguiente. Luego de desayunar con el equipo, hice un saludo general y salí a caminar por las calles aledañas al hotel.
Paris había cambiado mucho me di cuenta. La arquitectura de los años 60`s había sido sustituida por fachadas de casas mas modernas, un cambio de estilo radical dije para mis adentros.
Sin darme cuenta llegué a Champs Elysess. Mi corazón comenzó a latir mucho mas rápidamente. Comencé a caminar sin propósito alguno, pero muy en el fondo sabia que quería llegar al lugar donde había visto a María por ultima vez. Como era de esperarse, no había nadie allí. Mi corazón parecía estar quebrado. Todo el tiempo que paso y yo que no podía olvidarla un segundo.
Seguí caminando, sin rumbo fijo, hasta que llegué a orillas del Sena. Mirando los pequeños catamaranes repletos de pasajeros, divise en la otra orilla una cabellera negra.
Mi corazón se paro en seco. Era como una ilusión óptica me dije a mi mismo. No podía ser ella.





Ahora si,la proxima,ya se termina.

domingo, 8 de agosto de 2010

L'amour et l´ deception,sexta parte.

Lo primero que note cuando desplegué el papel ante mis ojos fue la caligrafía. Muy prolijo. Lo primero que hice fue mirar la firma al pie. Efectivamente, mis sospechas se confirmaron. La carta era de ella. De María. La carta decía lo siguiente:

Marcos: Tuve suerte en encontrar gente que decía que te conocía de las manifestaciones. Les pedí por favor que te hagan llegar esta carta. Calculo que en el momento en que estarás leyendo esto, yo posiblemente este muy lejos. No sabría decirte donde, pues ni yo lo se. Las cosas se pusieron feas, y nos vamos junto a Daniel. Me hubiera encantado que nos volvamos a ver. Quizás, algún día, en algún lugar, nos volvamos a encontrar.
Con Cariño, María.


Cuando termine de leer, me di cuenta que mis manos temblaban. Mis sospechas más descabelladas se hicieron verdaderas. María no había podido acudir a nuestro encuentro por que había sido una (junto con otros compañeros del movimiento) de los que habían sido obligados a exiliarse. Invadido por un impulso nervioso, comencé a desordenar todo lo que había a mi alrededor buscando alguna nota, carta o lo que sea que me de algún indicio de hacia donde se podía encontrar en ese momento ella. Simplemente me desespero el pensar que ella había tenido que irse. Una lagrima salia de mi ojo. Me senté delante de la mesa del comedor a pensar, una vez mas en que iba a hacer a partir de ahora.
Considere como primera opción dejar todo y salir a buscar a María. ¿Pero como podría hacer eso si no tenia la menor idea de donde podría encontrarse? Existía una posibilidad en un millón de que pueda dar con ella. Quizas se encontrara en algun lugar de Alemania o Austria. Pero mi lógica se tornaba cíclica y confrontativa. Me cerebro decía una cosa y mi corazón opinaba muy distinto. Finalmente tome la decisión de dejar las cosas como estaban, y volver de nuevo a casa.



Hasta la octava parte no paro.(?)

martes, 3 de agosto de 2010

L'amour et l´ deception,quinta parte

Volví al apartamento desconcertado. Esa misma noche apareció De Gaulle en televisión pidiendo “una participación mayor de todos en lo que nos concierne”, mientras que 30.000 personas marchaban hacia el palacio de la Bastilla, y otro grupo se disponía a asaltar la Bolsa, destrozando todo e incendiando el edificio, y para luego enterarnos que a nuestro líder del movimiento, Daniel Cohn-Bendit, fue obligado a exiliarse en Alemania. Esto último me dejo pensando. Recordé a María minutos antes de que ella se me acercara aquel día imborrable en mi memoria, estar junto a Daniel. Y si tal vez… No, no me quería arriesgar a tan atropellada idea. Todos sabíamos que si Daniel tuvo que exiliarse, habría sido a la fuerza, y todavía la noticia era muy reciente como para saber si todavía seguía con vida. Cansado de tanto barullo mental, decidí recostarme un rato para calmar mi desconsuelo.
La mañana siguiente fue muy atropellada. Mis compañeros de apartamento llegaron en mitad de la noche, agarraron todo lo que pudieron, y se fueron sin mas, dejándome solo. París estaba en llamas prácticamente. La noticia del exilio de Daniel, y luego el comunicado de De Gaulle a elecciones, en las calles se había logrado una calma relativa mediante la esperada disolución de manifestaciones en el momento en que se obtuvo una promesa acompañada por mejores salarios y condiciones para los trabajadores. Me habían dejado una carta cuando todos se fueron. La misma tenia aspecto extraño, como si trajera malas noticias. No tenia remitente, solamente se leía claramente a quien iba dirigida. Con letra manuscrita, muy bien estilizada, y en tinta negra se leía mi nombre. La letra no me pareció para nada familiar. El solo hecho de verla toda cerrada, por algún extraño motivo me daba mala espina. Recapacite ante este hecho. ¿Me había enfrentado a policías armados, que podrían haberme matado en un santiamén con tan solo apretar el gatillo, y una simple carta me daba más miedo?
Comencé a juntar todas mis pertenencias. Las marchas ya no eran necesarias, y dado que la gente con la que compartía aquí en París se había esfumado, no me vi con otro destino que el de volver a mi hogar, a mi antigua universidad, seguir mis estudios, y sobre todo, seguir con mi vida. Pero algo muy en el fondo de mi conciencia me decía que antes de irme tenia que resolver el misterio de María. Y parecía que la carta que tenia entre mis manos era lo que podría llegar a ser una respuesta a ese misterio. Me arme de valor abrí el sobre y comencé a leer.




Se viene el final.

domingo, 1 de agosto de 2010





Disculpen las desafinaciones,notas fallidas,soy patetico cantando solo,lo se.Lo subo por joder jaja.Chau me voy a seguir escribiendo la quinta parte de L'amour et la deception.