viernes, 28 de diciembre de 2012

La gira inesperada



L-: La gira con amigos seguía desde el viernes. Las mil birras nunca se terminaban y mis sentidos estaban puestos 100% en disfrutar la noche escuchando bandas y romper las bolas por ahí. Pero la noche dio un giro inesperado.
El celular vibro. Me sentía raro. Me estaban apurando. Jamás me paso. Pero a la vez todo me daba intriga. Un juego inesperado que se abrió de la noche a la mañana. Me convenció y emprendí viaje. De Adrogue a San Telmo. Si mis noches hasta el momento me parecían "random", la de hoy, se llevaba el premio.
Llegue a destino. Mi intriga seguía a flor de piel. Reímos, fumamos, muchas cosquillas. Y siempre, pero siempre, un balcón de por medio.

T-: Sí, siempre un balcón de por medio y yo la que lo invito a lugares donde todo se da en un balcón. ¿Lo apure? Tal vez, sí. Pero él me dejo, él dio el pie muchas veces.
Fue raro pensar en encontrarnos otra vez después de tanto tiempo. Tres años básicamente. Pero siempre fuimos buenos ex con el otro. Nunca se guardo rencor por nada y eso hizo que hoy en día tengamos una muy buena relación, porque la sinceridad estuvo ante todo. ¿O no?
Y la pasamos muy bien, creo, a no ser que él opine lo contrario. Es un regalo de Navidad tener un ex como él, que me escucha, me ayuda, me aconseja, me reta, me saca una sonrisa. Aunque…Qué distintos somos… ¿no te parece?

L-: Al principio me parecía todo extraño. Las miradas decían algo, o eso me pareció a mí. Hay que tener en cuenta que ya había iniciado hacia rato la hora del orto, así que muchas neuronas vivas no quedaban. Y si bien siempre fuimos distintos en muchos sentidos y aspectos, siempre mantuvimos un algo, que hizo que ahora después de tanto tiempo todo siga intacto, o quizás mejor. De pronto me acerqué a ella más de lo normal... Fue un beso apasionado, sincero, urgente. Unimos nuestros labios sin pensar.
T-: Es cierto, es como que toda la conexión que antes teníamos ahora se sentía más. Lo atribuyo, como siempre digo, a que los dos crecimos en estos tres años y ciertas cosas cambiaron en nuestra forma de ser. Creo que hay un poco más de seguridad entre los dos, de las acciones que realizamos por sobre todo; antes éramos bastante tímidos con el otro, éramos más chicos.
El beso y todo lo que siguió pasando sentí que eran deudas pendientes entre los dos, y qué bueno que las saldamos.
Lo más raro de esto es que todo se volvió a dar entre una noche del 22 y 23 de Diciembre. ¿Te diste cuenta de eso? Causalidad de la vida lo llamo yo.

L-: No había reparado en que la fecha del “reencuentro” fue la misma que la primera vez que nos besamos allá por el barrio de Congreso, y también con balcón de por medio. Recuerdo esa noche muy bien, en donde yo, híper nervioso, no sabia que hacer, si avanzarla para darle un beso, o quedarme en el molde. Nervios por mil tenía. Ahora todo fue distinto, mas relajado.
Es como si cada 3 años se alinearan ciertos astros y hagan que nos encontremos de nuevo pareciera. Las vueltas de la vida, supongo. Lo bueno es que la pasamos bien, saldamos deudas pendientes, y nos reímos a más no poder (producto de las cosquillas). Por que eso…eso es ser un buen ex, no es cierto?

T-: Es cierto, de todo esto y de un par de cosas más como mancarme fielmente con todo lo que pasa, de eso se trata ser un buen ex. Orgullosa de tenerte y de poder compartir con vos todas estas cosas. Dígannos si conocen a otros tan afortunados de haber encontrado por la vida un ex como nosotros dos. Debe haber pocos en esta vida que vivan sin rencores del pasado y felices por volverse a reencontrar.
Nadie sabe como terminará esto pero… ¿quién nos quita lo bailado?







1 comentario:

Tatiana Michelena dijo...

Bueniiiisimo!!! Me encanto como quedo...podemos dedicarnos a esto :P